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Avisos Sobre el Uso de Cookies

Origen de las cookies

¿Alguna vez has comprado en una tienda online? Aunque nunca hayas llegado a completar una compra, es muy probable que en alguna ocasión hayas añadido algo a un carrito online. Pues bien, el origen de las cookies proviene precisamente de este carrito online. Para que uno pueda añadir un producto a la cesta de la compra digital y seguir viendo otros productos mientras se guardan los datos de lo que hemos seleccionado para comprar, es necesario que esos datos se almacenen en algún lugar. Una página web no puede almacenar los datos de todos los compradores, y aunque así fuera, no podría relacionarlos directamente con cada uno de nosotros. Sin embargo, todo es mucho más sencillo cuando los datos se almacenan en el navegador. En Chrome, Firefox, Explorer, Opera o cualquier otro navegador, se guardan esos productos que hemos añadido al carrito. Por eso, cuando accedemos horas después, siguen estando ahí, porque los datos todavía no se han borrado de la memoria del explorador..

Usos de las cookies

Las cookies son realmente útiles. Cuando iniciamos sesión en Facebook, Twitter o en cualquier otro servicio web, cerramos la página, y al cabo de un tiempo la volvemos a abrir, nos daremos cuenta de que la sesión continúa iniciada y no tenemos que volver a introducir nuestros credenciales. En realidad, esa página web ha leído la información de la cookie que se guardó la primera vez que introdujimos los credenciales, y ya sabe que somos nosotros, por lo que no necesita que volvamos a poner el usuario y la contraseña. Este es uno de los usos más comunes de las cookies, además del ya mencionado carrito de la compra.

Sin embargo, también hay muchos más. Existen las cookies publicitarias, que almacenan información sobre los lugares que hemos visitado, y que permite que se nos ofrezca una publicidad acorde a lo que nos interesa. Como se puede observar, este tipo de cookies ya es más intrusivo que las anteriores. Mientras que las de antes buscaban principalmente el beneficio del usuario, estas ya buscan el beneficio de terceros. Y lo peor de todo no es que quieran ofrecernos simplemente publicidad, sino que esto se lleva más allá llegando a lo denominado como espionaje informático. Algunas cookies no solo saben lo que hemos agregado al carrito, sino incluso la dirección de correo electrónico que hemos introducido, aun cuando no hayamos completado un formulario de registro.

Por ello, aunque hay peligros, podemos afirmar que las cookies no solo son beneficiosas, sino que en el Internet que conocemos hoy en día, las cookies son totalmente imprescindibles. Aun así, es importante llevar cuidado y que se establezcan normas de cookies que nos permitan, al menos, saber de su existencia.

Ley de cookies

Ante esta situación, se creó la Ley de cookies. Esta Ley buscaba regular el uso de este elemento informático que tan de moda está en Internet, tratando de hacer que fuera el usuario el que supiera en todo momento lo que ocurre cuando está navegando. Una de las normas de esta Ley establece que los responsables de los sitios web tienen el deber de informar a los usuarios ante el uso de cookies en determinadas circunstancias. La Ley entró en vigor el año pasado, y es por eso que cada vez son más las páginas web que están incluyendo estos avisos.

Básicamente, la Ley marca que hay dos tipos de cookies, unas de ellas requieren autorización por parte del usuario, por lo que es necesario un aviso en la propia página web, y las otras no.
Aquellas cookies que no requieren ningún tipo de autorización son las que son estrictamente necesarias para el funcionamiento de la página web a nivel técnico. No es necesario solicitar permiso, pues sin ellas la página web no podría funcionar. Un ejemplo de estas es el carrito de la compra. Y lo mismo ocurre con las cookies necesarias para iniciar un servicio solicitado por el usuario. Este último caso podría ser el del inicio de sesión. Si el usuario solicita que se recuerde su contraseña, es necesario utilizar una cookie, por lo que aquí no hay que solicitar una autorización expresa. No obstante, aunque no hay que solicitar dicha autorización, sí que es necesario que aparezca el uso de estas cookies en el aviso legal de la página web.

Sin embargo, hay otras cookies para las cuales no basta simplemente con que se incluya la información en la sección de aviso legal, sino que también es necesario que se solicite autorización para utilizarse. Hay tres tipos de cookies que están en esta situación:

  • Cookie sin capacidad de identificación del usuario: Estas cookies, aunque no identifican al usuario, si no están incluidas en el grupo anterior, es necesario que soliciten el permiso al propio usuario.
  • Cookie con capacidad de identificación del usuario: Es obvio que estas cookies, que son las que podrían resultar más intrusivas, requieren de una autorización del usuario. Nos identifican y pueden almacenar información sobre nosotros que se puede utilizar más tarde. Si en tu navegador se ha instalado una cookie publicitaria, es posible que ahora sepa que tú estás en PC Actual. No es raro que más tarde encuentres en Internet publicidad relacionada con la informática, gracias a los datos que ha obtenido anteriormente. Además, cookies de este tipo pueden saber dónde has hecho Me Gusta, qué artículos has leído, e incluso cuántos productos has comprado en una tienda online.
  • Cookie aceptada en la configuración del navegador: Tampoco se salvan las cookies que hemos preaceptado en la configuración del navegador. Nosotros podemos configurar Chrome, Firefox, Explorer, o el navegador que sea, para aceptar de manera predeterminada una serie de cookies. Aun así, las páginas web están obligadas a informar al usuario y pedir autorización para el uso de estas.

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